Los gobiernos siempre sobreestiman lo que la gente va a tolerar – desde Chile hasta Hong Kong, pasando por Cataluña y Francia – ha estado dando patadas por todas partes. Todo esto sólo necesita una chispa. Lo que tienen en común estos acontecimientos es que todos ellos fueron provocados por una decisión gubernamental, de mayor o menor importancia, pero en todos los casos los Estados que lo hicieron pensaron que podían salirse con la suya, como lo han hecho durante décadas hasta ahora.