Traducción Iraultza Soziala (FAI)

El 8 de febrero es fiesta nacional. Ese día lxs eslovenxs celebran el Día del Prešeren, la fiesta cultural eslovena. El del año 2021 será un día que muchxs eslovenos recordarán durante mucho tiempo, ya que marca un paso más para convertir a Eslovenia en un estado totalitario.

¿Qué ocurrió ese día?

Organizado por los activistas del espacio autónomo AT Rog, desalojado hace unos días en Lujbiana, se celebró un funeral de la cultura. Comenzó alrededor de las 17h en la zona de Metelkova (centro social y cultural autónomo en el centro de Lujbiana). La procesión estaba encabezada por una pancarta en la que se leía «El matrimonio del poder y el capital es un funeral cultural», y lxs participantes llevaban ataúdes, flores y velas. Primero se detuvo frente al Ayuntamiento, donde se depositó el primer ataúd y se encendieron velas. A continuación, la procesión continuó su recorrido hasta la plaza Prešeren, donde colocó otro ataúd frente al monumento al poeta y se separó al cabo de un rato. (Aquí, fotografías de la procesión)

Poco después del final de la procesión se publicaron los primeros mensajes en las redes sociales, en los que se informaba de que lxs policías antidisturbios, completamente ataviadxs y equipadxs con rifles automáticos, intentaron romper las puertas de la zona de Metelkova.

¿Cuáles fueron los motivos? ¿Sucedió algún delito y buscaban al autor que pudiera estar escondido en Metelkova? ¿Investigaron lxs agentes de policía algún delito que les hiciera tener la tarea de un juez de instrucción? Según la información verificada, lxs policías no tenían nada en sus manos. Ninguna orden, nada. Sin embargo, empezaron a llamar a las puertas y, como dicen algunos testigos, intentaron incluso forzarlas. Todo esto se hizo sin ningún papel oficial. La acción fue ilegal. (Aquí, vídeo de lo acontecido)

Lxs agentes que entraron en la zona de Metelkova pertenecen a una unidad especial, el PPE. La policía dice ahora que se trata de un procedimiento normal y que lxs agentes trataron de ver si había algún restaurante abierto en la zona de Metelkova. Debido a las restricciones de Covid-19 no está permitido abrir restaurantes y todos ellos estaban cerrados. Esto debe ser conocido por la policía porque, al principio de la procesión, había oficiales en la zona de Metelkova observando la formación de ésta. En el principio de otro vídeo (enlazado aquí) se puede ver claramente a lxs agentes de policía desde el primer segundo de pie en la zona.

Unas palabras sobre la PPE. La unidad policial especial puede ser activada para la realización de tareas o para entrenamiento formativo por el/la director/a general de la policía o el/la director/a de la administración policial. La unidad puede ser activada sólo en condiciones definidas con precisión, es decir, para la realización de determinadas tareas policiales, generalmente más exigentes, cuando la tarea requiere la operación coordinada de un gran número de policías que realizan la tarea como una unidad, bajo una dirección unificada y con un equipo especial. La unidad puede ser activada tanto para situaciones pre-planificadas como para situaciones no planificadas e impredecibles que requieran una reacción inmediata y la convocatoria de la unidad para realizar las tareas. Hasta ahora, las unidades especiales de policía no han realizado inspecciones «normales» de restaurantes. (Información extraída de aquí) Entonces, ¿por qué lo hicieron ese día fuertemente armadxs en la zona de Metelkova?

Hay que decir que, hace un tiempo, un nuevo director general de la policía está en el poder y, qué casualidad… es simpatizante del partido de extrema derecha SDS, el cual es el actual Jefe de Gobierno. (Aquí, un artículo donde se habla de sus preferencias políticas) Así que, el partidario del partido gobernante es también el que puede ordenar a la unidad especial PPE que entre en acción… ¡Oh, Dios…! Todas esas coincidencias.

Y la historia continúa. El sábado anterior al 8 de febrero lxs neonazis marcharon a Metelkova y desplegaron una pancarta, exigiendo el desalojo de Metelkova, al igual que AT Rog (otro espacio autónomo) fue desalojado hace unos años. Lxs neonazis pertenecen a Rumeni Jopiči (= Chaquetas amarillas). La primera vez que llamaron la atención fue cuando intentaron perturbar las protestas antigubernamentales del verano pasado. Poco después de su primera aparición, se hizo público que muchxs de ellxs pertenecían a los grupos Blood & Honour (= Sangre & Honor) de Eslovenia o a bandas nazis como Headhunters Domžale (= Busca-cabezas, cazadores, de Domžale (población de Eslovenia) . Normalmente la policía se apresura a poner multas cuando la gente protesta y rompe las medidas de la Covid-19, diciendo que las reuniones públicas no están permitidas en este momento (bueno, sólo cuando tienen un carácter político; por ejemplo, las reuniones en iglesias o centros comerciales están bien). Todos los viernes lxs manifestantes tienen que pagar multas de más de 400 euros. Durante las protestas por la reapertura de las escuelas hace unos días, la policía buscó a lxos participantes en las redes sociales y lxs visitó unas horas después de la protesta o al día siguiente y les puso multas por infringir las medidas de la Covid-19 y ahora la policía no ha sido capaz, hasta hoy, de identificar a unx de lxs botarates nazis que entraron en Metelkova, aunque sus páginas en las redes sociales están llenas de fotos y vídeos… (Aquí, la historia, en esloveno) Y qué coincidencia: el Jefe del Gobierno a veces retuitea contenidos de Rumeni Jopiči en su cuenta de Twitter.

Así que el mismo día que se hizo público que el ministro de Economía dejó abrir un restaurante para celebrar una reunión del partido, lo que en realidad está prohibido debido a los decretos de la Covid-19 (aquí, la historia), y sin intervención de la policía, unidades especiales fuertemente armadas irrumpen en la zona de Metelkova para investigar si algún restaurante está abierto (y como se señala anteriormente, la policía sabía que ninguno estaba abierto).

Entonces, ¿a qué se debe todo esto? Desde el otoño han aumentado los ataques a la sociedad civil y a la izquierda política. Desde que el actual gobierno está en el poder, han intentado remodelar el Estado en un Estado totalitario. No han podido hacerlo en primavera ni en verano debido a la protesta del pueblo, así que utilizan la segunda oleada de la Covid 19 y los decretos para evitar la propagación de la pandemia, para destruir a la sociedad civil, los medios de comunicación y la izquierda política. Comenzó con la terminación de los contratos de los grupos de derechos civiles y de arte en el edificio Metelkova 6 el pasado otoño, continuó con los ataques a la libertad de prensa como la cancelación del pago a la STA (Agencia de Prensa Eslovena) o la cancelación del pago a Radio Študent y continuó con el desalojo violento e ilegal del espacio autónomo AT Rog hace unas semanas.

El uso de una unidad especial para un propósito con el que normalmente no tienen nada que ver fue una clara señal de intimidación. En el actual clima político fue una señal: cállate o serás el siguiente. El actual gobierno de derechas quiere convertir a Eslovenia en una democracia ilegal como Hungría y para ello utiliza a sus tropas uniformadas. Actualmente Eslovenia sucumbe cada vez más a un Estado policial totalitario con un gobierno de extrema derecha, que tiene un jefe de gobierno con simpatías nazis.

Hace 30 años el pueblo de Eslovenia luchó por la libertad y la democracia en una guerra. Ahora todos los ideales de esta lucha parecen ser destruidos cada vez más. Es hora de que el pueblo diga: “dovolj je dovolj” (= ¡Ya es suficiente!) y recupere el poder.

Ciclista desconocido, en “Medium.com”, 09/02/2021

Traducción Iraultza Soziala. FAI