Howard J. Ehrlich, extraído de una deliciosa recopilación de los compas de CrimenthInc sobre nuestro trapo combativo

La artista de Hong Kong Kacey Wong levantando una bandera negra: “Simboliza el duelo, el dolor, la resistencia y el poder para llorar esta ciudad moribunda. También expresa el espíritu resistente de ‘Vivimos libres o morimos’”.

La bandera negra es el símbolo de la anarquía. Evoca reacciones que van desde el horror al deleite entre quienes la reconocen. Descubre lo que significa y prepárate para verla en más y más reuniones públicas … Los anarquistas están en contra de todo gobierno porque creen que la voluntad libre e informada del individuo es la fuerza última de los grupos y de la sociedad misma. Los anarquistas creen en la iniciativa y la responsabilidad individual y en la cooperación incondicional de grupos compuestos por individuos libres. El gobierno es lo opuesto a este ideal, ya que se basa en la fuerza bruta y el fraude deliberado para acelerar el control de la mayoría por parte de unos pocos. Si este proceso cruel y fraudulento está validado por conceptos tan míticos como el derecho divino de los reyes, elecciones democráticas, o un gobierno revolucionario del pueblo, supone poca diferencia para los anarquistas. Rechazamos todo concepto de gobierno en sí mismo y postulamos una confianza radical en la capacidad de resolución de problemas de los seres humanos libres.

¿Por qué nuestra bandera es negra? El negro es una sombra de negación. La bandera negra es la negación de todas las banderas. Es una negación de la nacionalidad que pone a la raza humana contra sí misma y niega la unidad de toda la humanidad. El negro es un estado de ánimo de ira e indignación por todos los horribles crímenes contra la humanidad perpetrados en nombre de la lealtad a un estado u otro. Es ira e indignación por el insulto a la inteligencia humana implícito en las pretensiones, hipocresías y artimañas baratas de los gobiernos … El negro también es un color de luto; la bandera negra que anula a la nación también llora a sus víctimas—los incontables millones asesinados en guerras, externas e internas, para mayor gloria y estabilidad de algún estado sangriento. Llora por aquellos cuyo trabajo es robado (gravado) para pagar la masacre y la opresión de otros seres humanos. Lamenta no sólo la muerte del cuerpo, sino también la paralización del espíritu bajo sistemas autoritarios y jerárquicos; lamenta los millones de células cerebrales apagadas sin la posibilidad de iluminar el mundo. Es un color de dolor inconsolable.

Pero el negro también es hermoso. Es un color de determinación, de resolución, de fuerza, un color por el que todos los demás se aclaran y definen. El negro es el entorno misterioso de la germinación de la fertilidad, el caldo de cultivo de una nueva vida que siempre evoluciona, se renueva, se refresca y se reproduce en la oscuridad. La semilla escondida en la tierra, el extraño viaje de los espermatozoides, el crecimiento secreto del embrión en el útero, todo esto que la negrura rodea y protege.

Entonces, el negro es negación, es ira, es indignación, es duelo, es belleza, es esperanza, es el fomento y el refugio de nuevas formas de vida y relación humanas en y con esta tierra. La bandera negra significa todas estas cosas. Estamos orgullosos de llevarla, lamentamos tener que hacerlo y esperamos el día en que semejante símbolo ya no sea necesario.