Cruz Negra Anarquista Península Ibérica

La cárcel mata, no redime. Según los datos oficiales, conocidos por una
pregunta al gobierno realizada por el senador de Compromis Carlos
Mulet, un total de 863 reclusos murieron en las prisiones gestionadas por
la administración central del Estado entre enero de 2015 y diciembre de
2019, con 2018 como el año más criminal, con 210 fallecidos, y la cárcel
de Morón de la Frontera (Sevilla) como el centro donde más prisioneros
del Estado perdieron la vida, con 47.
Estos datos oficiales no incluyen los de las cárceles catalanas, controlados
por los carceleros de la Generalitat.
2015 se saldó con 155 personas fallecidas en prisión y 2016 con un total
de 157, mientras que al año siguiente la cifra fue de 147, mientras en 2018
volvió a subir hasta las 210 muertes, la cifra más alta desde 2009 y que
supone un 42,9 % más que en 2017.
En 2019 fueron 194 las personas fallecidas, lo que supone casi 4 muertes
a la semana de media, todo un macabro récord para el sistema
penitenciario y criminal español.
En todo el quinquenio, la cifra de fallecidos alcanzó los 863, lo que
supone 81 personas más en comparación con el periodo 2010.2014.
La prisión que tiene el triste honor de ser en la que más presos han
perdido la vida en estos cinco años, es la de Sevilla 2 de Morón de la
Frontera la que encabeza la lista, con 47, seguido del centro penitenciario
de Aranjuez (Madrid VI), con 37, y la cárcel de León, con 35.
Precisamente, una gran parte de los fallecidos en el centro leonés
corresponde al año pasado, cuando murieron 14, la mayor cifra en una
cárcel durante un año en este lustro.

La cárcel de Málaga, la de Sevilla 1 y el centro penitenciario Puerto III de
Cádiz acumulan 29 muertes cada una, lo que sumado al resto de prisiones
convierten a Andalucía en la comunidad con más fallecidos a pesar de
tener menos centros de reclusión del Estado
Según esta estadística la media de edad de los reclusos fallecidos es
menor de 50 y la causa fue muerte natural en el 54,4 por ciento de los
casos, en tanto que el consumo de drogas lo fue en el 25,1 por ciento y el
suicidio en el 15,8 por ciento. El resto de las muertes están originadas por
accidentes, el VIH y las agresiones.
El estado español tortura y asesina. Los medios de comunicación callan.
La patronal, multinacionales y toda clase de explotador@s se forran. Y la
grandísima mayoría que somos el resto, no actuamos. ¿Hasta cuando?
Son miles las personas presxs abandonadas a su suerte y su enfermedad
en los centros de secuestro del Estado, una situación que debemos
denunciar.
¡¡NI OLVIDO NI PERDON POR LOS MUERTOS EN PRISION!!
¡¡PRESXS ENFERMXS A LA CALLE !!